Un saludo compañeras.
Después de nuestra clase del sábado, me quedé pensando en lo que dije. Vaya sorpresa al recordar que SÍ HE TENIDO DOLOR MENSTRUAL. Me parece curioso y revelador esto porque, si bien llevo varios años con una relación muy amorosa con mi menstruación y mi cuerpo en esta fase, es como si hubiera olvidado -invisibilizado una vez más- ese dolor. O como si sintiera culpa por no dolerme “tanto” como a otras personas. Esta semana me dispuse a recordar esos tiempos y me logré ver a mí misma, sentada en un computador de 7 am a 6 pm, yendo cada 2 horas al baño con sangrado abundante, con cara de malgenio internamente pero siendo una trabajadora funcional y amigable. La tarea era fingir que no dolía.
Retomando la culpa, es muy teso porque es como si hubiera un umbral de dolor “permitido”. Si sientes que te duele pero hay a quienes les duele más, finge que no duele. Y lo relaciono también con esa idea errónea de empatía que se puede llegar a fundir con una auto percepción errónea de lo que somos y sentimos. El dolor, el propio dolor, el subjetivo, el particular ¿dónde queda? ¿es válido? ¿tengo miedo a que me censuren?
Gracias por este módulo tan hermoso.

