Se me ocurre una actividad en la que la persona que está dando la clase se ponga una ropa manchada (simulando una mancha de menstruación) y que siga con la actividad que esté realizando (el taller o clase), haciendo entender que la persona no se ha dado cuenta que está manchada. Aquí lo que se pretende es ver la reacción de los participantes.
La idea es que las niñas, niños y adolescentes exclamen cualquier cosa que se les ocurra o sientan, desde notificarle a la persona que está manchada, cómo ve ese acontecimiento, las recomendaciones de haber alguna, qué tan dispuestos están a cooperar, etc.
En esta aula o espacio donde se esté llevando a cabo debe dársele la oportunidad de que los participantes expresen libremente como esta situación le hace sentir y encuerpar dicha situación. Explicarles como una situación como esta no supone peligro, vergüenza y mucho menos descuido. Que es algo que perfectamente puede suceder y que ese sentimiento al principio corresponde más a los tabúes y estigmas relacionados con la menstruación y en la medida en el que lo veamos posible, no premeditado y sobre todo que no fue un descuido normalicemos situaciones tan cotidianas como esta.